Bienvenidos a mi blog

BIENVENIDOS A MI BLOG, ESPERO QUE LES GUSTE
gadgets para blogger
"Pensé que se podía hacer de alguien un mundo, lo único que necesitabas. Tal vez esa persona no se merecía ser un mundo"

8 de septiembre de 2012

"Los lazos que nos unen a veces son imposibles de explicar, nos unen hasta después de que parezca que deberían haberse roto. Algunos vínculos desafían la distancia, el tiempo y la lógica, porque algunos lazos, están predestinados."

4 de septiembre de 2012

=

¿Te das cuenta ahora pequeña princesa? Estás llorando por lo que un día te hizo sonreír. Llorando por esa persona que tantas risas de arrebató para poder construir su propia felicidad, sin contar contigo, tú solo eras el instrumento a usar para llegar a su objetivo final. Aunque tuviese que destrozarte a ti, qué importa, ahora él es feliz y tú felicidad fue la que pagó todo.
En esta vida debes acostumbrarte a este tipo de cosas. Que sí, que te quieren, pero para su propio interés. Aunque siempre habrá una excepción, esa persona que será capaz de demostrarte que no, que puedes confiar en la gente. Esa es la base de todo, la confianza. Y entonces volverá a ser como al principio de toda relación con alguien, ese sentimiento de vivir en una nube constante, de no creerlo. De sonrisas, de besos, de abrazos y todo lo que podemos imaginar. Vuelta a la rutina de ese misterio llamado 'felicidad'. Entonces te paras y piensas: "Por fin lo he encontrado, mi persona ideal. Ya nada puede salir mal". Pero si eso fuese verdad no existiría la frase aquella, esa frase que decía "si las cosas pueden salir mal, saldrán mal".
No sé a qué intento llegar exactamente con esto que he escrito, supongo que un "no confiéis en nadie" es lo más lógico que se puede sacar de esto pero no, creo que no. Lo que os quiero decir es que no deis todo por alguien, no le deis todo de vosotros mismos pues si se va, vosotros iréis con esa persona. Y entonces viene esa sensación que todos conocemos realmente bien; ese vacío, ese dolor de estómago, esas noches de no dormir porque tu cabeza te tortura con los recuerdos y siempre, siempre con el nudo en la garganta de querer llorar a cada paso que das. 
Ese dolor es el peor. Peor que cualquier herida física, mucho peor que romperse un hueso. Es un dolor en el interior, en el alma y que difícilmente va a poder ser arreglado ya que realmente nunca se consigue arreglar. Es el tiempo el que ayuda, es el que hace que el dolor deje de importar tanto pero sigue ahí, esperando su momento para poder atacar. Y entonces es cuando ocurre, cuando tras una traición más cambias, puede que poco a poco pero finalmente lo haces convirtiéndote en lo que más odias, la gente que te ha hecho así.
Dar y recibir, siempre en la justa medida. En igualdad.